El movimiento de difusión del gas dentro del impulsor aumenta su velocidad. Luego, el gas fluye a través de paletas guía, que convierten parte de la energía cinética desviada en energía de presión estática, lo que permite que el gas ingrese al difusor a una velocidad y dirección específicas. En el difusor, la velocidad del gas disminuye, la presión aumenta aún más y finalmente se descarga por la salida del ventilador. La rotación del impulsor es crucial en este proceso, determinando el grado de aceleración y presurización del gas.
Características funcionales
Alta eficiencia: los ventiladores centrífugos pueden generar alta presión y volumen de aire, adecuados para aplicaciones que requieren grandes volúmenes de aire y altas presiones, como la ventilación en grandes plantas industriales.
Buena estabilidad: su estructura compacta garantiza un funcionamiento suave, baja vibración y poco ruido, lo que permite un funcionamiento estable a largo plazo-y reduce los costos de mantenimiento.
Ajuste conveniente: al cambiar la velocidad del impulsor o ajustar el ángulo de las paletas guía de entrada, el volumen y la presión del aire del ventilador se pueden ajustar fácilmente para satisfacer las necesidades de diferentes condiciones operativas.
Amplia gama de aplicaciones: Los ventiladores centrífugos se pueden utilizar para transportar diversos medios como aire, gases de combustión y gases corrosivos, adaptándose a las necesidades de diferentes industrias.
Al seleccionar un ventilador centrífugo, es necesario considerar parámetros como el volumen de aire, la presión del aire, la potencia y la eficiencia, así como factores como la temperatura, la humedad y la corrosividad del entorno operativo. Al mismo tiempo, se deben seguir los estándares industriales pertinentes. Este ventilador centrífugo-resistente a la corrosión y a las explosiones-tiene una potencia de 7,5 kW, un volumen de aire de 5000 m³/h y un excelente rendimiento a prueba de corrosión y explosiones-, lo que lo hace adecuado para diversos entornos industriales.

